Testimonios
En distintos lugares de Latinoamérica, muchas personas han vivido cambios profundos gracias a las consultas de psicología holística y a los portales del Método Transformando el Estrés en Conciencia Plena, guiados por el psicólogo Hugo Alberto Herrera.
Santa Marta, Colombia
Soy Lilibeth Castilla, de Santa Marta, Colombia.
Solía ser una mujer alegre, feliz y tranquila, pero pasé por un proceso muy difícil al perder a dos familiares muy queridos y cercanos. Eso me afectó profundamente. Caí en una fuerte depresión, me sentía decaída y sin saber cómo salir de esa situación.
Fue entonces cuando tomé la decisión de buscar ayuda con el psicólogo Hugo Herrera. Desde la primera consulta sentí cambios, comprensión y alivio.
Lo que más me gustó de su orientación psicológica fueron las actitudes y técnicas del método Transformando el Estrés en Conciencia Plena. Esas prácticas me hacían sentir profundamente tranquila. Sobre todo, me ayudaban a aquietar los pensamientos y a encontrar paz mental.
Siento que sigo siendo la misma persona, pero ahora con una quietud interior que nunca antes había experimentado. Mi parte económica también ha mejorado: ha empezado a llegar más trabajo, y las emociones de tristeza han disminuido considerablemente. Esos fueron los primeros cambios… pero en realidad fue solo el comienzo.
La transformación ha sido grande: comencé a confiar en mí misma, a pensar de forma diferente, y a experimentar una paz y tranquilidad tanto física como mental.
Le doy las gracias de corazón a Hugo, y pido a Dios que lo siga bendiciendo con sabiduría para que continúe ayudando a quienes, como yo, necesitan de sus servicios.
A mí me ayudó a salir adelante, tanto física como emocionalmente. Venía de momentos llenos de ansiedad, angustia e intranquilidad… y hoy me siento diferente: tranquila, esperanzada y con ganas de vivir.
Cartagena, Colombia
He tenido el privilegio de conocer los portales del Método Transformando el Estrés en Conciencia Plena y las consultas de psicología holística. Desde entonces, mi vida ha experimentado una transformación maravillosa.
No solo logré reducir significativamente el estrés, sino que, cada vez que practico, siento cómo mi conciencia se expande. Como consecuencia natural de este proceso, dejé atrás dos vicios que me acompañaron durante años: el cigarrillo y el alcohol. Sin esfuerzo ni lucha, simplemente mi cuerpo comenzó a rechazarlos, y hoy ya no siento ningún impulso por consumirlos.
Ahora me siento inmensamente más feliz, más sano, más activo, con mayor disciplina, más tiempo para mí y con una claridad profunda sobre mi propósito. Hoy sé con certeza qué quiero y cómo lo puedo lograr.
Mi visión en los negocios también ha cambiado: es más clara, amplia y certera… y de hecho, todo ha mejorado muchísimo.
Con amor infinito y profunda gratitud.
Medellín, Colombia
Mi nombre es Gloria Elena. Vivo en la ciudad de Medellín y hace dos años practico el método Transformando el Estrés en Conciencia Plena.
Antes de conocer los portales del método, era una mujer resentida con la vida. Nada de lo que tenía a mi alrededor me daba felicidad. Sufría de tiroides y llevaba más de diez años tomando medicamentos a diario. Luego me descubrieron un cáncer en la matriz, y ya estaba en una etapa muy avanzada. Empecé a sentir miedo a la muerte. No quería despertar lástima en quienes me conocían. No quise enfrentar la enfermedad, y decidí que lo mejor era morir… y cuanto antes, mejor.
Para aliviar mi conciencia, tomé la decisión de hacer un taller. No sé por qué, pero sentí que debía hacerlo antes de morir. Aprendí los dos primeros portales con sus actitudes, y allí empezó un gran revolcón en mi interior. Sin embargo, algo me decía que debía seguir las recomendaciones, tal como el maestro Hugo me indicó.
Esa noche llegué a casa en silencio. Me sentía muy extraña. Me acosté a practicar los dos portales y las actitudes que me enseñaron en el taller. Mientras repetía las técnicas, mi vida empezó a pasar por mi mente como en recuerdos. Mis ojos no paraban de llorar, pero estaba en un estado muy profundo. De pronto, mi vientre comenzó a calentarse intensamente, al punto de sentir que me quemaba por dentro. El dolor me fue sacando de ese estado. Sentí un miedo espantoso, porque sabía que los portales me iban a ayudar a morir sin traumas, pero no pensé que sería tan pronto. Aun así, hice un proceso de soltar la vida. No quería seguir viviendo. Recordé las palabras que me habían dado… y volví a entrar en ese estado profundo.
A las 6:00 a.m. desperté y regresé al taller para recibir los otros dos portales. La recomendación era practicar durante seis semanas para ver resultados. Pero no habían pasado ni esas seis semanas cuando empecé a sentir lo que jamás pensé que sentiría: paz, alegría de vivir, confianza, fe y un amor inmenso por todo lo que me rodea.
Decidí hacerme una colposcopia para prepararme para la cirugía, y la sorpresa fue que… ¡no había cáncer! Los médicos no lo podían creer. Ordenaron otro examen, pensando que el anterior debía estar mal. Yo, por mi parte, me observé y noté que ya no tenía dolores ni hemorragias. Pedí una citología, y efectivamente, no había nada.
Con amor y gratitud inmensos por el método Transformando el Estrés en Conciencia Plena, hoy vivo una vida feliz, en paz y con salud. Incluso mi situación financiera ha mejorado y se ha sanado completamente.
Gracias, Hugo Alberto Herrera, por tu apoyo incondicional.
Te amo.
Un abrazo.
Pereira, Colombia
Llegaron a mí por cosas del destino… pero elegí hacerlas.
Internet y mi mamá fueron quienes insistieron en que tomara el curso Transformando el Estrés en Conciencia Plena. La verdad, creo que quien realmente lo quería hacer era ella… pero ustedes saben cómo son las mamás: primero sus hijos, y después el resto.
Lo cierto es que no estaba buscando cambiar mi vida, no andaba en crisis, ni era una de esas épocas en las que uno está en campaña pro-autoayuda, haciendo cuanto curso espiritual existe. Para nada. Pero, sin pensarlo mucho, sin preguntarme por qué ni para qué, decidí asistir un fin de semana al curso.
Al principio, cuando me empezaron a enseñar los portales, todo se presentó tan fácil y tan simple que me costó creer. En ese momento pensé que había perdido la plata, porque no tenía que renunciar a nada. Podía seguir con el mismo estilo de vida que había llevado hasta ahora. Solo debía hacer tres cosas: practicar los portales, tomar agua y hacer ejercicio. Eso era todo. ¿Fácil, no?
¿Y con solo eso mi vida iba a cambiar? Imposible… demasiado simple.
Pero les confieso que, después de tres meses de practicar los portales y sus actitudes, ¡las cosas sí cambian! Bueno, en realidad, quien cambió fui yo… junto con mi forma de apreciar la vida. Ahora la veo más simple, y me quedo cada vez menos tiempo revolcándome en situaciones de malestar. ¡Es en serio! Funciona.
Y lo mejor de todo es que mi cambio ha repercutido en mis relaciones con los demás… lo que equivale a decir que ellos también han cambiado. Han sido tan significativos y positivos los cambios, que mi familia —mi círculo más cercano— ha decidido también hacer el curso poco a poco. De siete que somos, ya cuatro lo han hecho.
Me atrevería a decir que hay algo mágico en todo esto.
Claro, la experiencia es diferente para cada persona. En lo personal, la mía ha sido muy positiva. Y aunque sigo sintiendo tristeza, molestia o rabia de vez en cuando, todo pasa tan rápido como llegó. Ya no quedan malestares físicos ni incomodidades duraderas.
Hoy en mi vida hay más momentos de paz, de tranquilidad, de bienestar. Soy más creativa, más eficiente en mi trabajo, me ausento menos y estoy más consciente del momento presente.
Este método, definitivamente, es un regalo. Es una llave para abrir la puerta a un mejor vivir.
Aunque sea por pura curiosidad, dense la oportunidad de averiguar cuál puede ser su propia experiencia al practicarlo.
Un abrazo muy cariñoso para todos los que dieron el primer paso: leer nuestros testimonios.
Bogotá, Colombia
Los portales y las actitudes que aprendí con el psicólogo Hugo, a través del método Transformando el Estrés en Conciencia Plena, han transformado por completo mi forma de vivir.
Ahora siento más claridad mental, serenidad y bienestar. Incluso mi parte financiera ha mejorado notablemente.
No sé si es la manera en que él guía —con tanto amor, sabiduría y claridad— pero lo cierto es que su acompañamiento ha significado mucho para mí.
Solo me queda expresar mi profunda gratitud.
Mil gracias por tu apoyo, Hugo
Un abrazo grande
Quito, Ecuador
Hace dos años conocí a Hugo Alberto, gracias a la referencia de una amiga que había tomado un curso de meditación con él en Argentina.
Por curiosidad pedí una consulta de psicología, y durante la sesión me enseñó una frase que me regaló una experiencia hermosa de quietud mental y mucha felicidad.
Fue tan significativa, que le dije que no quería más consultas… ¡quería que me enseñara el curso completo de las técnicas, los portales de Transformando el Estrés en Conciencia Plena!
Desde hace once meses practico este método, y me ha brindado una profunda tranquilidad y paz interior.
Antes era una persona demasiado vulgar. Hoy, ni siquiera recuerdo esas palabras.
También solía ser muy impulsiva, y cuando hablaba con la gente, mis palabras causaban molestia o rabia. Hoy sigo diciendo lo que pienso, pero lo hago con más conciencia, sin herir como antes.
Vivía preocupada por el dinero. Hoy no soy rica, pero el dinero fluye con mayor facilidad.
Además, era una persona que rara vez sabía decir "no", y ahora lo hago cuando es necesario, sin culpa.
Sufría de migrañas… y ya no las tengo.
En una palabra: ¡Gracias!
Gracias a nuestro Padre Celestial, al maestro Hugo, y a los portales, porque día a día me convierto en una persona diferente, más serena, más libre y más feliz.
Costa Rica
En mi búsqueda personal, y a través de la experiencia de la vida, he conocido y practicado diversas técnicas de meditación y ejercicios orientados a elevar el nivel de conciencia. Aunque todos han sido profundamente positivos y han dejado una huella significativa en mi ser, el Método Transformando el Estrés en Conciencia Plena ha sido el que más rápidos resultados ha generado en mí.
Con tan solo unos pocos meses de práctica, he sentido cómo ha cambiado mi vida, mi relación con el entorno y con el universo. Cada vez comprendo mejor los aspectos esenciales de la existencia, desde la conciencia y el corazón… no desde la mente.
La presencia de Dios en mí es constante, y todo fluye de forma conveniente y maravillosa. Los problemas ya no los percibo como tales, y todas las circunstancias de la vida se han convertido en un gran aprendizaje dentro de esta magnífica escuela llamada planeta Tierra, creada por un Dios amoroso y compasivo que solo desea la evolución e iluminación de todos sus hijos.
Los portales del método son poderosas herramientas que permiten avanzar más rápidamente en este proceso de aprendizaje y transformación continua.
Estoy profundamente agradecido:
Primero con Dios, por haber puesto en mi camino esta herramienta, y también con el psicólogo Hugo Herrera, quien enseña y mantiene viva esta tradición milenaria para ascender e iluminarse.
Pereira, Colombia
Antes de iniciar mi proceso con Hugo, me sentía perdida, estancada y con heridas profundas.
Las técnicas y ejercicios que recibí, día tras día, durante las consultas, me ayudaron enormemente a reducir la tensión, a pensar con más calma y a tomar decisiones más certeras en mi vida.
Lo recomiendo con mucho amor, y siempre estaré agradecida por todo lo que aprendí para gestionar mis emociones.